19 may. 2011

Análisis del cierre de Temporada 2010 - 2011

Por Heber Orona

En primer lugar, quiero destacar que la temporada estuvo afectada por la baja demanda de personas debido en gran parte al incremento del precio de los permisos y a muchas cosas más relacionadas con cuestiones económicas que afectan a los distintos países en el mundo.

Heber durante el acto oficial de Cierre de Temporada
Esta situación se sintió mucho durante el mes de diciembre, pero como siempre durante enero explota y comienza a decaer desde la segunda quincena de febrero.

Todos los años hay reuniones entre empresas del sector y Recursos Naturales de la Provincia de Mendoza quienes administran el parque Aconcagua, tratando de mejorar y conciliar ciertas pautas para poder trabajar mejor ante la demanda, pero como cada temporada, me queda la sensación que siempre quedan cosas sin definir como también propuestas de cambio que no nunca se implementan. Esto impacta negativamente en la búsqueda por lograr un crecimiento armónico que transforme al Parque en un ejemplo para el Mundo.

Más allá de estas apreciaciones son muchas las personas que si queremos lograr nuestros objetivos para cada temporada y eso siempre promocionará un empuje para poder establecer y cumplir las metas.

Aconcagua, además de ser  la montaña más alta de América, sigue siendo parte de un circuito que cada año tiene más popularidad (7 Cumbres), que consiste en ascender la montaña más alta de cada continente.

Insisto, Aconcagua tiene gran potencial pero hay que saber como potenciarlos respetando a la vez la preservación del parque que es uno de los generadores principales de recursos económicos de la provincia.

Haciendo una mirada más precisa, les dejos algunas sensaciones sobre el funcionamiento del Parque:

Afluencia de gente
No es buena ante la baja importante de gente debido al incremento de los valores de los permisos, no fue algo gradual y eso impacta en la sumatorias de gastos que tiene un visitante de Europa o USA.


Seguridad y rescates
Luego del caso Campanini se tomaron nuevas acciones que mejoraron la operatividad. Hoy se cuenta con más elementos de rescate siguiendo la ruta normal desde el Valle de Horcones accediendo al campamento base Plaza de Mulas. El tema es que cada año llegan más visitantes optan por la Ruta Falso de los Polacos y Glaciar de los Polacos teniendo accesos a ambas rutas desde el campamento Plaza Argentina, donde también es necesario contar con elementos de rescate.

Servicios
Actualmente hay en el parque unas 15 a 18 empresas que ofrecen servicios dentro del parque, siempre es la idea de mejorar y crecer para complacer las necesidades del mercado, siendo un soporte importante para las expediciones que permanecen casi 2 semanas dentro del parque. Todas tienen las expectativas de poder mejorar cada temporada para lograr junto al grupo de guardaparques tener un parque ejemplo en el mundo.

Promoción nacional e internacional
Casi no existe promoción más que las que realizan las empresas de forma privada, pero antes de promocionar para que aumente el número de visitantes hay que terminar el plan de manejo del parque, calcular el impacto y capacidad para poder determinar cuanto más promocionar y crecer. Se debe tener en cuenta que es un reserva natural importante que, si bien genera grandes recursos económicos a la provincia, es un área que hay que seguir preservando. 

Limpieza y orden
Ha sido buena, pero siempre se puede mejorar y la única forma de lograrlo con los que no respetan es a través de penalidades severas, es la única forma de enseñar para que haya cumplimiento. 

Preservación
Hay un trabajo muy importante que si está cumpliendo la Dirección de Recursos Naturales Renovables con su grupo de guardaparques. Es un parque grande y una reserva muy importante para la provincia, lo cual siempre hay un esmero por preservarlo a pesar del gran impacto que tiene cada temporada.



31 dic. 2010

Presentación de la guía ABC Aconcagua, 8 de enero de 2011 en el Parque Gral. San Martín de Mendoza




Estimados amigos y colegas, nos complace invitarlos a la presentación de "ABC Aconcagua", nuestra novedosa y completa herramienta para profesionales y amateurs del andinismo con toda la información técnica y las experiencias de ascenso al Aconcagua. Una guía realizada por el experimentado montañista Heber Orona y editada por Caviar Bleu.

La presentación se realizará en el marco de las actividades del "Primer Encuentro de Turismo y Deportes Aventura" organizado por "Mendoza Extremo".

Los esperamos el próximo sábado 8 de enero a las 19hs. en calle Robles y Rotonda del Rosedal del Parque Gral. San Martín, Mendoza.

24 dic. 2010

Prólogo de la edición impresa

Soy montañista. Nací y vivo en Ecuador. Por tanto, soy un latinoamericano al que le encanta la aventura de la montaña y todo lo que se requiere para conquistar una cima. Escalo montañas desde que tengo doce años y esta pasión me ha llevado a conocer varios lugares del mundo, los Andes, los Alpes, el Pirineo, Alaska, el Himalaya, entre ellos.

La mañana del 3 de abril de 1999 en un hotel de Katmandú, con una gran resaca por el largo viaje que me llevó desde Ecuador a Nepal, me presentaron al señor Heber Orona, argentino, de Mendoza para ser exactos, quien sería mi colega de expedición y de cordada para escalar el Everest. Iba a compartir dos meses de aventura con alguien a quien jamás había visto y a fuerza teníamos que ser compañeros, porque Heber y quien escribe éramos los únicos que intentaríamos subir el Everest sin la ayuda de oxígeno artificial. En su presentación me contó que era guía en el Aconcagua y que, además de las decenas de veces que había subido por la vía normal, en el ejercicio de su oficio, también había llegado a la cima del techo de América por la impresionante Pared Sur.

No me cabe la menor duda de que las montañas son el mejor escenario para despojar a cualquier ser humano de las etiquetas, los títulos y las posturas adquiridas. Porque ante la inmensidad de la montaña, la ansiedad por lo desconocido, la crueldad de los elementos y, en última instancia, el miedo a morir, todos nos mostramos tal cual somos: con nuestras grandezas y miserias de espíritu, con nuestras valentías y nuestros miedos. A la hora de la verdad no hay títulos ni nacionalidades, solamente quedan seres humanos desnudos arropados por la decisión de luchar para seguir viviendo, alcanzar la cima -si se puede- y luego llegar con vida al campo base. Es por eso que después de la exigencia de una expedición a las grandes montañas la participación de dos desconocidos puede devenir en una entrañable amistad que perdurará toda la vida, o en la ignorancia y la separación absoluta de las partes.

El jueves 27 de mayo de 1999, Heber y yo tuvimos la bellísima posibilidad de llegar a la cima de la montaña más alta del mundo sin la ayuda de oxígeno suplementario. El Everest me regaló su cima con una mañana preciosa, inolvidable, completamente despejada y sin viento. Pero también me regaló un amigo querido y entrañable, con quien seguimos unidos, a pesar de los kilómetros que separan Quito y Mendoza, porque
fuimos hermanos en uno de los sueños más importantes que puede tener un montañista, cómplices en la alegría, en las dudas y las angustias, porque juntos bajamos con vida y con la cima de la Chomolungma.

Es por eso, por esta suerte de derecho adquirido por la hermandad de la montaña, que Heber Orona ha tenido la gentileza de pedirme que escriba este prólogo. Sea la montaña que fuere, Cotopaxi, Chimborazo, Ojos del Salado, Aconcagua, K2 o Everest, a la hora de plantearse la ilusión de llegar a su punto más alto, las sensaciones son exactamente las mismas y el proceso idéntico. Arranca con la concepción de la idea, las dudas correspondientes, la investigación, la decisión de hacerla realidad, el entrenamiento físico, la preparación psicológica y la hora de la verdad cuando se está al pie de la montaña y se da el primer paso soñando con la cumbre. Es verdad que cada montaña tiene su propio nombre y se ubica en su latitud y longitud correspondiente, pero cuando llega la tormenta… todas las montañas son idénticas, nos empequeñecemos, nos deslumbramos, nos atemorizamos, aquellos que creemos, rezamos. De la misma manera cuando se llega a la cima de una montaña, cualquiera sea, la multiplicidad de sensaciones se configura nuevamente, felicidad, abrazos, llanto, nuevas ilusiones de más horizontes con otras montañas y otras cimas.

Tengo la suerte de seguir llorando de felicidad cuando -en mi ejercicio de guía de montaña- llego a la cima del Cotopaxi, uno de los volcanes de mi pueblo, que apenas tiene 5.900 metros de altitud.

Heber Orona es un guía de montaña que realiza su oficio como un apostolado, con dedicación, cariño y compromiso, porque, no lo duden, la tarea de llevar de la mano a un ser humano a cumplir sus sueños en la cima de una montaña es delicada, y con esos valores el camino se hace más llano. Con la misma dedicación con la que ha logrado tantas veces la cima del Techo de América, Heber ha escrito este libro para animarnos, alentarnos y ayudarnos en nuestro sueño de conquistar el Aconcagua. El honor fue mío al haber sido uno de los primeros lectores de este libro, y como corolario, haber decidido y animado este pasado febrero de 2010, a escalar el Aconcagua por su Ruta Normal y posteriormente por la Pared Sur, vía para la que guardaré por siempre un inmenso respeto.

Estimado lector, con la facilidad de hacer un recorrido por el abecedario, con datos claros y la voz de Heber hablándole prácticamente al oído, usted podrá caminar por el sendero de esta guía de ascenso al Aconcagua y encontrar toda la información que necesita para ilusionarse, instruirse y finalmente animarse a soñar con ser parte de aquellos que la transitaron y, por qué no imaginarlo, de aquellos que conquistaron su cima.

Iván Vallejo Ricaurte
EXPEDICIONARIO